2025

Altos Monteros A4

Altos Monteros A4, en Marbella, es una villa contemporánea que convierte la pendiente en su rasgo arquitectónico. Con volúmenes escalonados, materiales cálidos y amplias vistas, la vivienda se abre al paisaje con interiores luminosos y una relación fluida con el terreno.
Una villa esculpida que se adapta al paisaje

El concepto arquitectónico de Altos Monteros A4 responde directamente a la pronunciada pendiente del terreno, tratando la topografía como una oportunidad en lugar de una limitación. Los volúmenes se escalonan ladera abajo, creando un ritmo de terrazas e interiores sombreados. Los materiales naturales, como la piedra y la madera, aportan una calidez táctil a la geometría depurada, mientras que los amplios ventanales abren la casa al sol mediterráneo y a sus vistas.

Altos Monteros A4 es una villa que no lucha contra el terreno, sino que fluye con él, convirtiendo cada limitación en una oportunidad de diseño.

The Challenge

Diseñar a favor de la pendiente, no en contra

La parcela presentaba una pendiente pronunciada, lo que complicaba el equilibrio entre una vivienda habitable y un espacio inspirador. El reto consistía en diseñar una distribución que respondiera a la topografía sin sacrificar la comodidad, la entrada de luz natural ni la experiencia de recorrer la casa. El objetivo no era solo adaptarse, sino elevar el proyecto: convertir la pendiente en un espectáculo y el desnivel en un refugio íntimo.

Our Solution

Volúmenes escalonados que se integran con el terreno y la luz

La solución arquitectónica convierte la pronunciada pendiente en su mayor activo. La vivienda se despliega en volúmenes escalonados que se integran en el terreno, permitiendo que cada nivel disfrute de luz solar, privacidad y conexión con el paisaje. Las áreas sociales se orientan hacia el oeste para captar el sol del atardecer, mientras que la suite principal recibe la luz de la mañana desde el este. Los materiales refuerzan el diálogo con la naturaleza: la piedra aporta permanencia, la madera ofrece calidez y los grandes ventanales difuminan el límite entre el interior y el exterior. El hogar se convierte en un recorrido de experiencias donde cada estancia es un nuevo punto de vista hacia la luz cambiante y el horizonte.